Un contrato sin cláusula de salida. Una marca sin registrar cuando ya tienes clientes. Un acuerdo de socios que nunca se formalizó. Una asamblea que debía haberse convocado hace dos años.
Cuando estas cosas explotan, el costo es grande: tiempo, dinero y relaciones. La buena noticia es que todos son prevenibles con el acompañamiento correcto desde el principio.
Kawiil no espera a que llegue el problema. Mantiene tu empresa documentada, con contratos revisados, libros corporativos al día y propiedad intelectual protegida — para que en el momento que llegue un inversionista, un comprador o una auditoría, estés listo en horas, no en semanas.
Plantillas propias y revisión a medida.
Tu vida corporativa al día y protocolizada.
Contacto constante con IMPI para registrar lo que diferencia a tu empresa.
Operaciones de capital limpias y trazables.
Un data room mal organizado puede matar una ronda de inversión o alargar una venta meses. Los compradores e inversionistas hacen due diligence en semanas — y si tu documentación no está lista, se van con alguien más ordenado o negocian a la baja.
Por eso Kawiil mantiene tu repositorio legal actualizado como práctica mensual, no como sprint de emergencia. Cuando llega la oportunidad, abres el acceso en una hora — no en tres semanas.
Acta, RFC, e.firma, poderes vigentes
Última versión actualizada y firmada
Clientes, proveedores, financiamientos
Marcas, contratos laborales, contingencias
Más allá de los entregables, te acompañamos día a día: revisamos contratos antes de firmar, te resolvemos dudas societarias, y enviamos documentos para firma con validez legal certificada vía Weetrust, nuestro partner de firma digital.
Redactamos o revisamos el documento.
Te lo enviamos por Weetrust con los firmantes ya identificados.
Cada parte firma desde donde esté — móvil o desktop.
Documento sellado, certificado y archivado en tu repositorio Kawiil.